Tu cliente señala
Hace clic sobre el elemento que le molesta y escribe una línea. Sin instalar nada ni crear cuenta.
Tu cliente marca el problema sobre la página. Vos ves la grabación de la sesión donde ocurrió, el mapa de dónde hace clic la gente y cuánto tardó el sitio en cargar de verdad. Todo en el mismo panel.
Sin tarjeta. Tus clientes no necesitan cuenta.
El circuito habitual —un mensaje que dice «el botón no anda», tres respuestas preguntando dónde— se reemplaza por algo que ya trae el contexto adentro.
Hace clic sobre el elemento que le molesta y escribe una línea. Sin instalar nada ni crear cuenta.
La grabación de esa sesión, el navegador, la resolución y la página exacta viajan con el reporte.
Lo escalás al tablero cuando lo aceptás. Lo que nadie escaló no ensucia la lista de pendientes.
Al resolverlo, la persona que lo reportó ve que se cerró. Sin escribirle a mano.
No son tres herramientas con tres suscripciones: es el mismo proyecto, la misma etiqueta y el mismo panel.
Guardamos el elemento donde cayó cada clic, no sólo la coordenada. Cuando la página cambia, el mapa sigue apuntando al botón correcto en lugar de desalinearse.
Se reconstruye lo que hizo el visitante a partir de los cambios del documento, no de un video. Los campos de texto se enmascaran desde el principio.
Las tres métricas web esenciales medidas en el navegador de quien te visita, que es distinto de lo que dice una prueba de laboratorio con conexión ideal.
Metadatos, enlaces roto, cabeceras, cookies y política de contenido. Lo que un informe de SEO no suele mirar y rompe la confianza igual.
«Antes discutíamos si el bug existía. Ahora abrimos la grabación y se termina la conversación.»
Tus clientes no pagan ni crean cuenta: son quienes generan el feedback. Lo que se cuenta son las personas de tu equipo y los proyectos activos.
Tres personas, cinco proyectos, invitados ilimitados y treinta días de historial.
Diez personas, veinte proyectos, noventa días de historial y roles por proyecto.
Treinta personas, sesenta proyectos, registro de accesos y doble factor obligatorio.
Una línea en el HTML. En diez minutos tenés el primer mapa de calor y la primera grabación.